En presencia de lo absurdo, corrí, corrí, buscando una respuesta. Supe que no seria fácil, mintiéndome todo el tiempo, supe que al final acumularía mas dudas en mi interior. Sin importarme bastante, seguí el camino cansado y empolvado, lleno de rastros de sueños perdidos por uno que otro viajante ilusionado.
Seguí con el sol en las espaldas y sus brazas quemándome el cabello, seguí fingiendo que estaba todo bien, amarre los lazos de mis zapatos y ate mas de lo común mi mochila cargada de letras, desbordaban los días de playa y arena, quizás eso pesaba más que la conciencia. Seguí y la vida se acorto, seguí y mis días fueron peores, seguí sin pensar que el alma se había agujereado, seguí y lo demás me seguían.
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