Sigo esperando, esperando que aparezca el tren de mis andares, esperando la alegría venidera, que sin demora viene galopando sobre unas nubes de sueños...
Como contar las horas en que la pena aterrizaba sobre mis cansados ojos, Como descifrar la última mirada que le hiciste al mundo, aun me pregunto y no tendré respuesta alguna hasta volver a ver tu alma brillante , esa que nunca opacó las tardes de verano pero que iluminaban mis días de miedos y de soledad constante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario