Estás palabras van a ti, con cariño, con unos cuantos gramos de locura, odio, muchas mezclas de sentidos, mucho amor, rencor, la sensación perfecta del estar vivo, del ser. Humanidad, desperdicio, el equilibrio entre el camino y el laberinto.
Te contaré que en el camino de la vida, el total de hechos en que se resume todo, yo existo, pienso y respiro. El corazón muchas veces me duele, la verdad me estorba, sobre todo cuando he querido enterrarla bajo mis cimientos, pero que nos queda? , Que nos queda de todo esto?, que nos queda en la manos y en el alma? Solo somos hojas en blanco cuando nacemos, somos hojas amarillas a través de los días que vamos viviendo.
Cuando ya no quede nada, aun quedará algo, yo no sé que será, tal vez solo el aire… tal vez una ola en el mar, una palabra que nunca se dijo, una tal vez que nunca llegó. Yo no sé que pasara mañana, pero he tratado de ser consciente y real, he tratado de ajustarme de la mejor manera posible a los contornos y márgenes que llaman vida… de salirme de ellos cometería el crimen de cambiar. Y cambiar al parecer no siempre es trascendencia, sino más bien retroceso. Soy honesta, al decir que la vida no me parece justa, pero cuál es la magia de todo esto? tal vez la incertidumbre, la caja de sorpresas que se esconde cuando sale el sol cada día.
Quizás te preguntes ¿Se puede uno perder en los laberintos de la vida? Es válido en algunas circunstancias del caminar humano errar? Por supuesto, imperfecciones, daño, heridas o solo se trata de vivir? Solo se trata de avanzar... de chantajear al tiempo, de marearlo en oleadas de olvidos, de recuerdos. Recuerdos ambiciosos que se resisten a dejar el espacio que ocupan en la memoria… aquellos recuerdos de la infancia, de la niñez pulcra, desinteresada, de la tierra en las manos, del columpio en mal estado, de las plazas y playas, de las olas que revientan en la orilla, de los juegos, grandes juegos, la imaginación desbordada.
Que paso de aquellos días? Que sucede con la tierna mirada? Donde se van los sueños de astronautas? Lo que soñamos en conjunto, lo que no se cumplió a través de los días? Me pregunto hoy, sin saber la respuesta, quizás no la encontraré jamás, lo más probable es solo el planteamiento. Mis dudas a través de los años, crecieron grandes y frondosas, verdes y brillosas como cuan árbol en primavera. Hoy me pregunto que será el futuro… que será de aquellos que partirán sin mí, de aquellos que alguna vez tomaron mi mano.
Yo no sé nada, te repito, yo solo tengo una historia para contar, una música para tocar, unas letras para escribir… yo no sé nada y no sé hasta cuando pueda soportarlo. Espero que mi paciencia se extienda a plazos largos… si tan solo tuviera la oportunidad de probar un poco la suerte, de equivocarme y no sentir el miedo inútil, porque así como llegamos nos vamos en la más profunda miseria humana, en la bajeza de lo impuro. Yo no quiero irme sin haber almacenado en mí los frutos de mi existencia y a la vez, poder sembrarlos en la tierra fértil que me acepte.
Es por eso esta hoja, es por eso que escribo, porque yo no sé quién soy, pero sé lo que necesito, y ahora mi percepción me ha abandonado, está lejos de mí, no quise entender ni ver, no quise oír, ni hablar, ahora el mar se ha recogido en una inmensa ola, furiosa, recelosa, que acabará con mi paz, falsa paz, que construí.
Si yo algún día me voy, volveré en elementos… seré de la brisa de oleaje, seré la raíz de un jardín, seré molécula y estructura para estar cerca de ti, Querido cielo. Pero aún queda tiempo para caminar, camino hay muchos, los pasos son los que siempre se acaban... Caminos quedarán, y algún día todo cambiará, pero mis ojos no estarán… mi corazón se habrá endurecido bajo la tierra y mis huesos se abran corroído. Si tan solo pudiera ver que tu ser volviera a reconstruirse, bajo el verde frondoso de la primavera, bajo un sol caliente de verano.
Yo no sé nada… yo no almaceno nada en mi… siempre estaré vacía como al comienzo; siempre estaré en un naufragio constante…solo el poderoso sol me indica que debo abrir los ojos… y cuando ese sol no esté? Me limitaré a contar de mis miedos porque son tantos, poco infundados, el dolor de lo que no queremos… El dolor que no queremos, es aquel compañero fiel…. Que no abandona ni al más cobarde… Que nos ha sucedido… Porque perdimos el rumbo y nos adentramos en lo quebrantable La mísera humana. La mísera humana, la mísera humana de querer ser feliz a costa de todo… ser feliz en la carnalidad más posible. Felicidad y felicitaciones…al más miserable humano que se haya sentido libre… alguna vez.
Solo brotemos por esta vez… germinemos de la tierra. Las raíces serán precursoras de nuestros brazos, abracemos la vida con verde mirar. Yo no puedo hablar de mí, yo no me conozco y si me conociera no me presentaría en esta hoja. No somos complicados en nuestro vivir… solo queremos ver la vida con los ojos que tenemos, solo queremos escuchar con nuestros oídos, para todo lo demás estamos sin sentido.